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En Juliaca En 1994, en el Cerro Santo (cerro de Santa Cruz con 14 caídas de Cristo), se instituyó la imagen del Señor de Huanca. El cuadro pintado, replica de Cristo azotado es donado por Silvia Esquiche Vda. de Bacigalupi, a un templo nuevo; pero por cuestiones ajenas a la razón, es devuelto a su propietario.
Posteriormente la propietaria consigue que la Municipalidad Provincial de San Román, done terreno para la construcción del Templo para el santo, sin embargo, por segunda vez es devuelto a la propietaria. En 1995, sufre impasse. Sale en procesión 2 imágenes del templo Santa Catalina, una tras de otra; a esta último le quitan flores en cada altar de descanso y le ponen en otra. El mismo año,
inicia el recorrido de peregrinación: santuario de Cusco-Juliaca y
santuario Cochabamba-Juliaca. Luego de que nadie la aceptara al Señor de Huanca, la propietaria Silvia Esquiche Vda. de Bacigalupe, decide adecuar una capilla provisional en su propio domicilio. Circunstancialmente en el patio del domicilio, revienta un manantial, que luego se adecuaría a un pozo, el cual es bendecido. En 1997, cuando se celebraba la semana santa, ocurre un fenómeno extraño, el agua que contenía el pozo se transformó en agua de color sangre, la cual duró hasta 4 días. En 1998, al repetirse el mismo fenómeno. La Sra. Silvia Esquiche Vda. de Bacigalupe decide tomar fotografías para explicarse este acontecimiento, sin embargo, al revelar las fotografías se dan con grata sorpresa que las positivados habían captado además del agua de color rojo o sangre, el rostro de cristo, y otras figuras como la cruz, la ostia y el caliz, cruz de ostias en medio del cielo con pequeñas nuebes. Ocurriendo así un segundo fenómeno que es digno de que usted y otras personas se enteren. Posteriormente, la propietaria Silvia Esquiche Vda. de Bacigalupe, dona parte de su propiedad para la construcción del Templo Santuario del Señor de Huanca, que luego es construido con recursos propios y aportaciones de algunos fieles. Actualmente tenemos el templo concluido para el beneficio de todos los feligreses del Señor de Huanca. El 07 de enero
de 1999, completando los sucesos anteriores
la presencia de Cristo se reafirma, “Una cortina de luz blanca
y brillosa estampó el rostro de cristo, en la tapa de madera de tripley
del pozo. Brotaba lagrimas, gotas de líquido color naranjo bajando por
su rostro”, señalan los testigos. En el 2000, en
Jueves Santo aproximadamente a las 6:30 p.m. la niña Pricilia Vargas F.
de 9 años de edad, al momento de recibir la bendición describió que
vio al Señor, vivo, en persona, sangrando su espalda, con lagrimas que
bajaban por su rostro, que le llamaba a ella. En aquella oportunidad la
niña se echo a llorar insistiendo que todos lo vean y nadie podría
verlo lo que sólo ella había podido observar privilegiadamente. El 1 de mayo a
las 6:30 aproximadamente, cuando 3 hombres oraban en el templo, Clemente
Mamani, Lucio Sucasaire y Juan Sucasaya, se dieron cuenta que salía
sangre viva del altar. Desde el día 14
de julio del año 2000, oficialmente hemos aperturado los servicios de
las santas misas, a cargo del R.Padre Walter Pavel de la Riva. IMPORTANTE: |