“LO VI EN PERSONA”

El Jueves Santo del año 2000, cuando las manecillas del reloj marcaban las 6:30 p.m. aproximadamente, una niña de nombre Pricilia Vargas F. de 9 años de edad, cuando se encontraba en oratoria en nuestra iglesia, al momento de recibir la bendición, vio al Dios todopoderoso.

La niña contó llorando que el señor se le apareció en persona, estaba sangrando su espalda, con lagrimas que bajaban por su rostro, y le llamaba a ella.

En aquella oportunidad la niña se echo a llorar insistiendo que todos lo vean y nadie podría verlo lo que sólo ella había podido observar privilegiadamente.

 

LO VIERON SANGRANDO AL SEÑOR

El 1 de mayo del 2000, a las 6:30 aproximadamente, cuando 3 hombres oraban en el templo del Señor de Huanca, Clemente Mamani, Lucio Sucasaire y Juan Sucasaya, se dieron cuenta que salía sangre viva del altar. “Era sangre del señor, no entendemos por que salía, pero lo tres lo vimos”, contaron los testigos muy sorprendidos de tal milagro.  



RECUPERO SU VISTA

La señora Dionisia Herrera de Ayaviri, una provincia al norte del departamento de Puno (Peru), contó que gracias a las oratorias de sanamiento del Señor de Huanca volvió a ver.

Luego de asistir varias semanas a las oratorias de sanación, donde le colocaban vendas de algodón empapadas con el agua bendita del pozo, la señor Dionisia Herrera, recuperó la vista después de 10 años, entonces en ese momento rompió con el llanto, ella misma no podía creer el milagro y bendición del señor. Desde entonces ella se convirtió en devota ferviente del Señor de Huanca.


SANADO DE LA VISTA

El niño Carlos Echegaray de 7 años de edad, había perdido la vista, sin explicarse la razón. Llevado al hospital los galenos le detectaron un tumor en la cabeza que no le permitía ver, lo citaron para su intervención quirúrgica.

Pero gracias al Señor de Huanca la vista del niño sanó sin intervención del médico. El niño y sus familiares iniciaron las oratorias de sanación en esta iglesia, con fe y esperanza de ser sanado. Los primeros días de la oratoria los familiares y nosotros le pusimos el agua bendita en el ojo, fue entonces que al tercer día del tratamiento el niño abrió los ojos sorprendiéndonos a todos.

Los familiares cuentan que al asistir al centro de salud, luego de haberlo internado, los médicos informaron muy sorprendidos de que el tumor había desapareció por completo.

 

VOLVIO A CAMINAR EL PARALITICO

Juan Larota de 18 años de edad, se encontraba paralítico desde hace mucho tiempo. Pasaba sus días en silla de rueda, pero informado de los milagros que hacia el Señor de Huanca, vino a la Oratorias de Sanación.

Luego de asistir a nuestra iglesia, un día sintió calor en sus pies, como si tuviera fiebre, cuenta él, que el calor subía rápidamente al cuerpo, entonces sintió que debía liberarse automáticamente de la silla de ruedas, y así fue, se paró y echo caminar, dejando de lado la silla y todo su enfermedad gracias al Señor de Huanca.  

 

Sra. SILVIA ESQUICHE VDA. DE BACIGALUPE
Responsable de la Ejecución de la Obra y servicios de oratorias de sanación.